Gracias, palabrita mágica, que si te acostumbras a decirla, incluso a escribirla, te regalara varias horas de sueño placentero, incluso un shot de energía inimaginable. Es tan corta, tan sencilla, tan linda ella. No te cuesta nada decirla y mucho menos regalarla en una hermosa tarjeta.

*Modelo inspirado en algún taller de tarjetería que hice. solo recuerdo el nombre de la profe. Gracias Lorena.